La operación “contra dichas instalaciones y tropas es lícita dentro del derecho de la guerra, no hubo ninguna víctima no combatiente”, según la guerrilla.

En un artículo con fecha 21 de enero publicado en Voces, su página de internet, el ELN argumenta que la Escuela de Cadetes, situada en el sur de Bogotá, “es una instalación militar” donde se forman oficiales de Policía “que luego realizan inteligencia de combate, conducen operaciones militares, participan activamente en la guerra contrainsurgente”, entre otras funciones.

“Por tanto la operación realizada contra dichas instalaciones y tropas, es lícita dentro del derecho de la guerra, no hubo ninguna víctima no combatiente”, afirma el artículo.

Dicho ataque también afectó los diálogos de paz con el Gobierno colombiano, ya que el presidente colombiano, Iván Duque, ordenó reactivar las órdenes de captura contra diez miembros del ELN que integraban la delegación de este grupo en Cuba, sede de las negociaciones.

“La paz no avanza y el proceso retrocede si los contendientes en una guerra no se respetan; esto empieza por respetar el dolor de todos”, afirma el grupo guerrillero, según el cual, el mandatario “no le dio la dimensión necesaria al gesto de paz” que considera fue la tregua navideña que el ELN hizo entre los pasados el 23 de diciembre y 3 de enero.

Conforme al ELN, las Fuerzas Armadas “aprovecharon este cese para avanzar las posiciones de sus tropas de operaciones”.

“Es entonces muy desproporcionado que mientras el Gobierno nos ataca, plantee que nosotros no podamos responder en legítima defensa”, dice para tratar de justificar el atentado contra la Escuela de Cadetes de la Policía General Francisco de Paula Santander, que ha sido ampliamente repudiado por los colombianos y por la comunidad internacional.

Ante la gravedad del atentado del jueves, este domingo decenas de miles de colombianos, entre ellos el presidente Iván Duque, salieron a las calles en pueblos y ciudades para rechazar el terrorismo y manifestar su apoyo a la Policía Nacional.