Las discordias por la cadena de supermercados Surtifruver acaba de pasar del campo penal, por el crimen de su socio Jhony Orjuela, al económico. La Superintendencia de Sociedades ordenó la toma inmediata de todas sus sucursales, decisión contra la que no procede ningún recurso.

La determinación se tomó luego de recibir un correo electrónico, el 12 de octubre pasado, en el que se denuncian malos manejos en la empresa.

La Superintendencia tomó la decisión en primera instancia el 7 de diciembre pasado, pero Fredy Orjuela apeló y trató de explicar cada uno de los hallazgos de la entidad.

El mensaje está firmado por Lina Orjuela Rueda, hija de Jhony Alonso Orjuela, el fundador de Surtifruver asesinado en octubre de 2016 por sicarios que, según la Fiscalía, fueron enviados por su esposa.

La joven pidió que se verificaran las actuaciones de su tío, Fredy Orjuela, socio minoritario que asumió el control después del crimen.

La conclusión de la Superintendencia es contundente: las visitas realizadas “permiten dudar de manera razonada de la diligencia con la que el actual administrador está ejerciendo su cargo”.

Además, anuncia que Surtifruver enfrenta una crítica situación económica, contable, jurídica y administrativa, que puede tener afectos sobre el mercado e incluso en el sector agropecuario.

Según la investigación de la Súper, en Surtifruver no se llevaba una contabilidad conforme a las reglas, pues los archivos electrónicos donde está alojada no cumplen con los requisitos de seguridad, tampoco se lleva en orden cronológico y no reflejan transacciones y saldos. 

 

La determinación se tomó luego de recibir un correo electrónico, el 12 de octubre pasado, en el que se denuncian malos manejos en la empresa.