En una liga de fútbol femenino independiente de Argentina, una gresca iniciada por una jugadora y un director técnico, deja como resultado una gresca campal, donde quedaron 4 jugadoras lesionadas, remitidas al hospital, este hecho no pudo ser detenido por el árbitro quien observó impotente estas agresiones, sin poder hace nada.

Estas jugadoras se ganaron el respeto en redes sociales y el miedo de sus rivales en el desarrollo de la liga.

Se estudia la descalificación de estos equipos en este torneo.